El Síndrome Post-Vacacional ¡Adios Vacaciones!
proceso adaptativo a la vida laboral después de las vacaciones

El Síndrome Post-Vacacional ¡Adios Vacaciones!

EL SÍNDROME POST VACACIONAL SE GESTA UN MES ANTES DE LAS VACACIONES

Aquí algunos trucos para prevenirlo y/o aliviarlo, ¡Seguro que alguno te viene bien!   Si la “Operación Bikini” consume ríos de tinta en la fase preliminar de las vacaciones, el “Síndrome Post-Vacacional” le sustituye a la vuelta de las vacaciones y a veces hasta un mes antes del final de las vacaciones. Ambos términos esconden problemas y conductas en ocasiones problemáticas para las personas; suelen aparecer  una sola vez al año y, el periodo en que comercialmente aparecen no suele coincidir con el momento en que se pueda realmente hacer algo para resolver los problemas que esconden. Al igual que una operación bikini tiene escasos resultados si se pone en marcha justo antes de las vacaciones, el síndrome post-vacacional  tiene poca solución si se afronta justo después de ellas. Por lo que me pregunto, ¿Por qué no invertir el orden de aparición y hablar de prevención del “síndrome post-vacacional” antes de las vacaciones y de “operación bikini”  en Septiembre, con todo un año por delante para nuestra “puesta a punto” física? De hecho se lucha contra el síndrome post-vacacional antes, durante y después de las vacaciones, y no solamente al regreso. Es necesario para ello asumir una perspectiva de “prevención y acción”. Para algunas personas, al regresar de sus vacaciones, se les hace difícil retomar su trabajo de una manera adecuada y relajada. Padecen lo que se denomina síndrome post-vacaciones. Para ellos, después de haber descansado, haber tenido momentos de relax y haber logrado liberarse por unos días de las obligaciones cotidianas, volver a la rutina es casi imposible.

¿Cómo podemos ayudarnos para mantener esa energía y vitalidad retomada DURANTE LAS VACACIONES?

  • Dedica cierto tiempo al descanso y la contemplación antes que intentar  a “aprovecharlo” todo hasta el último segundo.
  • Evita dormir todo el tiempo, ya que esto abriría el diferencial de ritmo de vida al regreso.
  • Realiza actividades que te permita seguir manteniéndolas a lo largo del resto del año, antes que actividades extra-ordinarias.
  • Mantén unos horarios de comida y descanso similares a los que se siguen cuando se trabaja, sobre todo dos o tres días antes de la incorporación.
  • Controla los ciclos luz-oscuridad y sueño-vigilia, ya que es importante desde unos días antes de incorporarse al trabajo controlar que las pautas de sueño y vigilia sean similares a las que se suelen mantener cuando se trabaja: en este sentido es aconsejable evitar trasnochar, dos o tres días antes de la incorporación, y evitar así el “madrugón repentino” el primer día de trabajo.
  • Evita “saltar de la colchoneta a la silla de trabajo”, pudiendo volver de las vacaciones dos o tres días antes de reincorporarse al trabajo: como aquel montañista que tiene que aclimatarse al entorno para ascender en escasez de oxígeno, pasa lo mismo a quien vuelve del clima templado de la playa al bochorno de la ciudad, o del ritmo laxo del campo a los sonidos y ritmos frenéticos de la ciudad, o de la rutina pausada de la casa de vacaciones a las listas de cosas por hacer que requiere la casa donde residimos el resto del año. Todo ello influye en el estrés del retorno.

 

” Se positivo, vivir con plenitud es vivir equlibradamente, usando de todo sin abusar de nada” 

¿Y DESPUÉS DE LAS VACACIONES?

  • Sigue actividades que empezaste a practicar durante las vacaciones, te ayudará a mantener aquellos momentos agradables que disfrutaste durante las vacaciones.
  • Busca cosas placenteras que hacer durante los primeros días de regreso (ver a los amigos, correr, pasear, hacer deporte, ir al estreno de una película, ir de compras, etc.), te ayudará a descentrarte de la melancolía y te enfocará hacia pensamientos y acciones positivas.
  • Piensa  en organizar las siguientes vacaciones; saber que está organizando otras vacaciones nos ayudará a ver las próximas vacaciones más cercanas (pensar en destinos posibles,  cosas por ver o hacer en esos destinos).
  • Realiza pequeños cambios en el entorno físico de trabajo (mesa, paredes, etc.) con el fin de evitar asociarlo con el periodo previo a las vacaciones.
  • Organiza la agenda diferenciando lo importante de lo urgente: nos ayudará evitar centrarnos en cosas que parecen o son urgentes pero no aportan quizás mucho al comienzo del trabajo.
  • Evita realizar intensas jornadas de trabajo e intenta cumplir con el horario formal durante los primeros días, y plantearse actividades agradables al salir.
  • Centra las relaciones laborales con los compañeros más agradables y con las personas de confianza: nos ayudará a respirar cordialidad y buen ambiente.
  • Sé consciente de estar pasando un periodo transitorio de adaptación necesaria que durará unos días y acabará, y evitar hacer de eso un drama o una enfermedad.
  • Evita recurrir a los fármacos o medicamentos, a menos de tener diagnosticado otro problema más constante (ansiedad, estrés, depresión, etc.).

Este síndrome afecta más a aquellas personas que interpretan de manera desfavorable el regreso al trabajo, lo califican como algo negativo y tienen dificultades para vivenciar el disfrute durante el año. Se olvidan de las emociones y sensaciones agradables que sienten durante sus vacaciones. Y que no solo en la época de distensión es posible gozar de la vida, sino que todo el año es importante aprender a disfrutar. Toda esta situación les suele provocar mucho estrés y les resulta difícil poder sobrellevarla. Debemos ser más positivos, integrar a nuestra vida cotidiana todo lo bueno de nuestra personalidad, y no dejarnos abatir por la rutina. Debemos disfrutar de todos los días del año como si siempre estuviéramos en vacaciones. La vuelta a casa, la rutina, el trabajo, reuniones y obligaciones, son las palabras más temidas al momento que pensamos que nuestras vacaciones están llegando a su fin y que debemos regresar a retomar las mismas. Así que para ayudarte a ti mismo decide en compartir tus vacaciones, tus experiencias, los momentos graciosos que viviste, las cosas que hiciste, lo que descubriste, etc.  Así revivirás la sensación y lo bueno que tuvo esta experiencia para ti, compártelo con amigos, familia, inclusive el escribir en algún blog de viajes o turismo ¿Por qué no?….   ¿Te animas a ello?   Felices vacaciones y feliz regreso

Acerca de Rosa Piernas

Consultora de Marketing Online & Social Media Strategy - "Atraviesa el desierto aumentando tu valor y multiplicando tus opciones. Lo mejor está por venir".

2 Comentarios

  1. Domingo Lorente Vilches

    Buenos consejos para el síndrome post ~vacacional. Los pondré en práctica para las próximas

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